Las reservas en alojamientos rurales de Canarias han registrado un descenso de casi el 20% en agosto en relación al mismo periodo del año pasado. Esta disminución afecta sobre todo al mercado nacional, cuyas preferencias pasan por opciones más económicas. Pese a esta circunstancia, las organizaciones de este ramo recuerdan que la llegada de turistas extranjeros es similar a anteriores ocasiones.
La Asociación Canaria de Turismo Rural (Acantur), a través de su responsable de reservas, José Rivero, en declaraciones a EL DÍA, estimó que las reservas en agosto han disminuido casi un 20% en relación al mismo mes de 2008. “Esta caída afecta básicamente al mercado nacional y local, ya que tanto peninsulares como canarios se alejan de la opción rural”. Además, añadió que “el mercado extranjero sí se ha mantenido. Nuestros principales turistas son alemanes y tienen un perfil con una edad comprendida entre los 40 y 45 años, vienen en pareja, su estancia media es de 7 días y buscan básicamente tranquilidad y practicar senderismo”.
José Rivero contempla el futuro con “relativa preocupación”. “La menor llegada de visitantes peninsulares genera cierta intranquilidad, sin embargo, la temporada alta aún no ha dado comienzo, aspecto que nos hace pensar que lo peor ya ha pasado”, reconoció.
Por otro lado, desde Acantur valoraron “positivamente” la realización de campañas para promover el turismo rural de las Islas, pero reconocen que las pocas promociones que se han llevado a cabo en el último año “han tenido poca aceptación”. A lo que añade, “basta con observar que las casas rurales que más se han alquilado en verano son aquellas que tienen piscina y precios más altos”.
Uno de los asuntos que preocupan a las asociaciones canarias de este tipo de turismo es la denominada competencia desleal. Muchas casas abren su negocio de manera ilegal perjudicando al sector. “Las medidas que tiene que tomar la Administración son insuficientes. Tendría que haber un mayor número de controles. Hay muchas casas rurales que no reúnen las condiciones necesarias para ofrecer un servicio de calidad a los turistas”.
Por último, Rivero reivindicó mayores acciones por parte de las instituciones públicas para beneficiar al turismo rural. “Es necesario señalizar los pueblos, los establecimientos, así como los diferentes caminos y senderos rurales. Pedimos la creación de folletos, carteles y un mayor apoyo publicitario”.
En Tenerife, la Asociación Tinerfeña de Turismo Rural (Attur) representa a más de 90 casas rurales en toda la Isla. Su gerente, Elisabeth Pérez, coincide en estimar el descenso de las reservas en un 20% en el intervalo de referencia. No obstante, descarta la existencia de cualquier preocupación. “No existe nerviosismo. Ha descendido el mercado peninsular, pero el mercado extranjero se mantiene como nuestro principal referente. Los franceses, alemanes e ingleses siguen llegando a la Isla. De todas maneras, nuestra temporada fuerte comienza ahora en otoño e invierno”, señaló.
Por otra parte, la gerente de Attur criticó la existencia de competencia desleal vinculada a la proliferación de casas rurales que no cumplen la normativa legal. “Este tipo de establecimientos perjudican al turismo rural y encima no pagan impuestos”.
Del mismo modo que lo hicieron desde Acantur, Elisabeth Pérez manifestó que “la publicidad que se lleva a cabo es mínima. La promoción que existe es potenciada únicamente por asociaciones como Attur. Echamos en falta nuevas acciones y ayudas por parte del Cabildo de Tenerife y del Gobierno de Canarias en esta materia”. De esta forma, los empresarios canarios coinciden en denunciar la escasa promoción publicitaria que tienen en la actualidad y la falta de controles que supriman los establecimientos irregulares.
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