Preparas tu viaje a la nieve y ¡es tu primera vez!, sientes algo de inseguridad ¿podré esquiar?, te preguntas. Interrogas a tu resabido amigo amante del deporte blanco y te empieza a hablar de que tienes que comprar el forfait, comenzar en las pistas verdes, las azules no todavía y después, se pone a gestualizar: tienes que controlar las ataduras, ésta es la posición de cuña, coloca los palillos así, también te aconseja aprender algo de snowboard, de slopestyle, freeride o freestyle, en un futuro. Te quedas con cara de póker y dices, no sé si el esquí es para mí. ¡No desesperes, es sólo el principio, después de unas horas de práctica serás aliado de la nieve!