Turismo Rural con niños en la Sierra de San Pedro

casa ruralLo primero que hay que destacar es que los niños, que así lo soliciten sus padres al hacer la reserva, podrán pasear por la finca dónde se ubica la Casa Rural La Vega a lomos de un pequeño poni. Una autentica experiencia para nuestros pequeños, ya que les permite estar en contacto con la naturaleza y a la vez divertirse con este simpático y dócil animal.

Si lo tuyo son las dos ruedas pero no quieres viajar, con el trastorno que supone con tus propias bicicletas, en la Casa Rural La Vega te facilitan dos mountan-bike para que disfrutes de todos los caminos que rodean a la Casa. Podrás adentrarte por sinuosos caminos en bosques de alcornocales, descubrir las rutas de los dólmenes, o simplemente rodearte de naturaleza y tranquilidad en estado puro.

No hay que olvidar que la Casa Rural La Vega se encuentra en las inmediaciones de la ZEPA (Zona Especial de Protección de Aves) Sierra de San Pedro, esta situación privilegiada hace que sea un lugar idóneo para el avistamiento y la observación de aves.

En la Sierra de San Pedro podemos disfrutar de la mayor población de Águila Imperial Ibérica del mundo, con 21 parejas censadas y un poco de suerte podemos disfrutar de la majestuosidad de esta ave. No es difícil ver volar a los grandiosos buitres negros y leonados, cazar en una charca a la huidiza cigüeña negra, disfrutar del colorido del abejaruco en verano, o de las grullas en invierno…

Con más de 400 especies de animales y plantas que hacen de este lugar un sitio único por su excelente estado de conservación, seguro que disfrutas en todo su esplendor de la naturaleza en cualquier época del año.

En la entrada a la Casa nos facilitan todo tipo de información para el avistamiento, incluso nos recomiendan cual es la mejor hora del día para hacerlo y en que lugares podremos tener más éxito con nuestra “caza” visual y fotográfica.

Por último si no os convence nada de esto que os ofrecen, y lo vuestro es la tranquilidad pero queréis que vuestros hijos conozcan y se fotografíen con borreguitos, gallinas, gatos, perros…, también tenéis la oportunidad de que los dueños de la Casa os acompañen a su pequeña granja y dejar que los pequeños se acerquen al mundo animal, una aventura acorde con su tamaño pero que seguro que no olvidarán.

Una estupenda iniciativa de esta alojamiento extremeño, una manera de dar calidad al cliente ya que no se limitan al simple alquiler de la Casa, y una forma de destacarse en estos momentos difíciles que estamos viviendo para todos los sectores.

Dólmenes de San Vicente de Alcántara
San Vicente tiene en sus alrededores dólmenes muy bien conservados, siendo el llamado La Galana, el más conocido.

El conjunto megalítco del término municipal de San Vicente de Alcántara consta de nueve dólmenes y forma parte del grupo de 48 megalitos conocidos actualmente en el oeste de Extremadura y que, cronológicamente, se sitúan entre el IV y el III milenio a.C. Pertenecen a las épocas Neolítica y Calcolítica.

Sus accesos están debidamente señalizados y asociados a ellos se encuentran restos materiales tales como ídolos antropomorfos, ídolos placa, hachas, etc.

Castillo de Piedrabuena
Erigido en el siglo XIV y sede de la Encomienda alcantarina de su nombre. A partir del siglo XVI se promovieron diversos procesos de construcción y reformas, en las que intervinieron maestros mayores de la Orden de Alcántara tan destacados como Pedro de Ybarra, Gaspar López y Juan Bravo, junto a Sebastián de Aguirre y Alonso Durán. Se trata de una construcción donde se combina lo militar con lo palaciego.

El claustro central, el mirador de triple arquería, y los cubos y torreones, confieren a la obra aspecto formal de rica composición. Aparte de esta construcción, podemos encontrar restos de otras edificaciones militares en los alrededores de la villa como son las fortalezas de Mayorga y San Pedro.

Iglesia parroquial de san Vicente Mártir
Construida en la segunda mitad del siglo XVIII sobre otra anterior. Presenta la tipología característica de las iglesias barrocas erigidas en dicho siglo. Está edificada en estilo de transición al neoclásico. La obra constituye una realización de grandes proporciones, con planta de cruz latina y testero cuadrangular; consta de nave única dividida en cuatro tramos separados por estrechas pilastras, de sillares graníticos, geométricas y de orden toscano sobre las que se apoyan arcos fajones de medio punto apenas salientes.

Ermita de Santa Ana
Erigida en el año 1708 y declarada Bien de Interés Cultural, es una obra de reducidas proporciones cuya arquitectura interior, de acusado barroquismo, se halla cubierta con pinturas decorativas que desarrollan un completo programa iconográfico de figuras y otros motivos, fechable hacia 1760, que ocupan tanto la nave como el presbiterio.

Convento de Franciscanas
Restos del antiguo convento de franciscanas, se preservan en la calle Cantos Molina. Consiste en un patio interior de dos plantas, con grandes arcos de medio punto y claustro, además de algunas dependencias anejas, configurando un conjunto espacial y volumétrico de original atractivo formal, actualmente convertido en Casa de la Cultura.

Blasones de nobleza y Plazas de la Villa
En algunas áreas del casco urbano, existen varios edificios que conservan sus blasones de nobleza, y que son fechables desde finales del siglo XVI hasta primeros del XIX.

Un elemento típico y característico desde el punto de vista urbanístico de la villa de San Vicente de Alcántara, son sus plazas. Entre ellas, la Plaza de la Iglesia fue reformada en el año 2000 y cuenta con adoquinado portugués realizado por artesanos del país vecino. Junto a una de las fachadas laterales de la Iglesia se ha construido una especie de terraza, con bancos de hierro forjado y decorativas farolas, que invita al viajero a tomar un respiro y disfrutar de la tranquilidad del lugar. Desde allí se puede contemplar la casa parroquial, antiguo Ayuntamiento.

Éstas plazas presentan generalmente un cuerpo central resaltado y definido como la parte más destacada, con mayor elevación que el resto de los espacios que la componen con la que se trata de conseguir un plano horizontal o salón. Tal especie de plataforma, de estructura más o menos rectangular, se conecta con los espacios o vías circundantes a través de gradas, escalinatas o desniveles perimetrales o parciales. Este espacio superior suele estar circundado, en parte o en su totalidad, por un poyete corrido y por una rejería de baja altura. A este grupo pertenecen la plaza de la Corredera (actual Plaza de la Libertad) o la Plaza del Cristo.

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